Gimnasio en moviemto
La linea 2 del metro atraviesa la cidad de Norte a Sur, de Sur a Norte; desde el sol que nos sorprende a la derecha, hasta el sol que se despide por la izquierda. Ese sol que golpea hombros desnudos de muchachas sonrientes mientras un blues en portugués se expande dulcemente sobre la estación Panteones. Y todos los encuentros son posibles. Puede que un grupo de estudiantes ruidosos compitan en bullicio contra los vendedores de CD piratas, por ejemplo.
La linea 2 o linea azul, o linea sobre Tlalpán es moderna; la más moderna dicen. Los trenes son veloces y contienen hileras de asientos incómodos, métalicos, higiénicos y fríos. La ciudad es un mapa de listones.
-Y ¿a qué te dedicas?
-Soy escribidora.
-Y ¿qué escribes?
-Pues... escritos...
-Ah, qué bien ¿Fumas?
-Pero sólo en lugares abiertos.
-Yo me bajo aquí.
-Igual yo.
Un vagón ya no es sólo un vagón. Ahora también es un gimnasio en movimiento.
Nadie podria decir a ciencia cierta la cantidad de negocios que abren y cierran, quiebran y prosperan a la velocidad de un parpadeo. De una estación a la siguiente, en una dirección o en otra: Todo puede pasar. Y todos los encuentros son posibles. Puede que alguien te tome una fotografía mientras tú, sin pensarlo, compartes la lectura de tu libro o periódico.
Nadie podria decir a ciencia cierta la cantidad de negocios que abren y cierran, quiebran y prosperan a la velocidad de un parpadeo. De una estación a la siguiente, en una dirección o en otra: Todo puede pasar. Y todos los encuentros son posibles. Puede que alguien te tome una fotografía mientras tú, sin pensarlo, compartes la lectura de tu libro o periódico.
Lectura colectiva en dirección Cuatro Caminos
Libélula
Abril, 2011

