sábado, 10 de marzo de 2012

De la pequeña duda y del pequeño olvido

Tengo sed de tu cuerpo y me haces falta.
Creo que más lo segundo
(y no por eso menos
lo primero)

Pero ¿sabes?
Pues sí.
No me gusta besar porque es empalagante, 
pero yo misma soy 
empalagante.

Una de dos: 
o ya me contagié 
de tanta
empalagancia,

o es que siempre fui así.